02 octubre 2011



Decís si tuviera dos dedos de frente,
no lo haría.
Pero en realidad, la conciencia no te abandona.
Lo sabes.
Muy dentro tuyo, te das cuenta cuando la estas errando,
o cuando estás por hacerlo
Vos conoces que el mejor camino seguramente no es ese.
Entonces la pregunta es,
¿Por qué lo haces de todas maneras?

Me digo, 
- Ayelén, basta boluda, media pila.
Deja de estar lamiendole el culo-.
Pero, segundos más tarde terminó discutiendo con mi pepe grillo, 
argumentandole, explicandole,
o quizás dandole excusas...
Y acá viene una...
- Es que, cuando estás tan segura de lo que queres,
cuando estás tan inmersa en un sentimiento que no podes evadir,
¿cuánto más vale la pena, el hacerlo,
o el dar vuelta la cara y mirar hacia otro lado?.
¿Hace mejor en vos, dar todo lo que pudiste,
o resignarte y dar vuelta la página?-.
El día de mañana tal vez me pregunte,
- ¿ Por qué no lo hiciste, si en realidad querías?-
Yo no quiero llegar a que esos signos de interrogación,
me carcoman de arrepentimiento
Si tanto sentís, queres...
¿Por qué te detiene esa palabra llamada locura?

En última instancia, será una de las tantas locuras que la gente hace por amor
¿Hasta que punto podes llegar cuando estás intoxicadamente enamorada?



2 comentarios:

Cinty dijo...

Podes llegar a hacer locuras, las hice, no encaró.



Cuidate linda

Evan Malloy dijo...

Muchas gracias por tu comentario.
Me gusta la idea de un Pepe Grillo, no sé, es interesante.
Pff si existen locuras lindas que tienen un lado oscuro, son las del amor, definitivamente.
Hasta luego.