22 agosto 2010

Aprendiendo a vivir.





     Esas pequeñas cosas que nos sacan una sonrisa, o mucho mejor, esas que nos dan el empujoncito necesario para estar de buen animo. Porque, cuando uno esta cansado, o triste, o molesto, o enredado en alguno de esos bajones, que siempre se las arreglan para tomarte de las piernas y hacerte caer, hmm, tal vez no tan drasticamente, pero en fin, cuando uno esta para atras ... siempre va a haber algo capaz de hacernos salir de aquel estado. 
         En mi caso, hoy, fue mirar uno de los cápitulos que me había perdido de "Para vestir santos". Después de verlo me sentí, cambiada, me senti bien. Alegre por así decirlo.  
             O escuchar "las pastillas", que hace poco las descubrí, me hacen llegar a otro lugar, a uno especial. Quedo con una sensación de trance.
                    O dibujar, sola, conmigo, con mi esfumino y mis carbonillas. Es un estado de paz, tranquilidad, un espacio en donde puedo hablar conmigo misma, un rincón de reflexión.
                            O el post-buena película, aaaaah ese si que es mi momento de éxtasis. Me envuelve la confusión, y el querer dar respuesta a todas esas preguntas existenciales que, todos en algún momento de nuestras vidas nos hicimos. 
                                    O el compartir unos minutos con esas hermosas frutillas con crema
       Todos, tenemos esas pequeñas cosas que nos ayudan a sobrellevar algún que otro problemilla que nos presenta el camino. Esas pequeñas cosas, que necesitamos de una forma constante ... que por insignificantes que  sean, se transforman en un todo cuando, estas con tu almohada dando cuenta del día. Y yo me pregunto, si es que son como infalibles, si es que nunca, nunca fallan, tal vez tienen el poder suficiente de ahuyentar esos bajones... por eso mismo, a la hora de organizar mi semana, voy a probar con hacerme, sin falta, sin excusas, y sin NO´s, citas con estas pequeñas cosas. Creo que el resultado va a ser mucho más agradable. Hay quienes dicen que la felicidad, esta hecha de pequeños momentos. Y hay quienes deberían escuchar un poco más a esos locos. Y yo quiero hacer la prueba. ¿Por qué no? (:
                                                                              
                                                                               

1 comentario:

Cinderella dijo...

Realmente esas pequeñas cosas son las mejores, y es cierto, te sacan del bajon, te apoyo en tu semana de felicidad con las pequeñas cosas!:D

Te quieroo!